
Quieres un café. ?
No. Mejor ya vístete para irnos.
No puedo salir esta noche. El niño esta un poco resfriado. !
Pero. Dijiste que hoy. !
Podemos platicar aquí. !
Y si viene. ?
No, no lo creo no le conviene.
Los niños no se despertaran. ?
Por que. ? Vas a gritar. ?
No. Pero tu sí. !
Ella se levanta del sofá con una sonrisa en los labios y moviéndose provocativamente apago la luz de la sala. Mi corazón latía fuertemente y una extraña sensación recorría mi cuerpo y se concentraba en mi pene. No sabia que hacer pensé en entrar cundo la luz de una vela sobre la mesa ilumino tenuemente la sala y pude verlos besándose. Se acariciaban suavemente al principio; pero poco a poco las manos de él empezaron a desabrochar la bata de ella dejando sus senos al descubierto. Los empezó a mamar como desesperado después se pusieron de pie y el bajo lentamente los delicados calzoncitos de encaje que cayeron sobre las zapatillas de tacón los ojos de él se clavaron en su triangulo de bellos. Se desnudaron por completo y se prensaron en un largo y mojado beso, ella le tocaba el miembro y las bolas con las dos manos mientras su cuello era humedecido por unos labios impacientes y se dejaba acariciar las nalgas por él. Que introducía la punta de sus dedos de manera suave.
Quieres que te lo haga.?
Sí. Hazlo. !
Se inclino y de un golpe puso esa masa de carne en su boca en medio de suspiros y quejidos que salían de los dos. No podía creer lo que mis ojos veían en ese momento, era esa la explicación de mis problemas. Pude ver también el retrato de nuestra boda como mudo testigo de aquella acción.
Déjame que yo también te mame. !
La acostó sobre el brazo del sofá y empezó a comerle el culo con unas ganas que yo no podía contener la erección. Ella empezó a gemir como una perrita pequines que se encuentra en brama y busca la satisfacción para esa concha que se veía muy mojada y roja
Hay. ! Papi que rico... Mm. hay..hay...!
El ano palpitaba a cada toque de la lengua que giraba en círculos y las manos de ella buscaban así a tras la cabeza de él, para pegarlo mas y más
Se levanto y puso su pene en la entrada de la concha de mi mujer y lo metió poco a poco.
Hay... hay así... así no pares métemelo todo hay. !
Te gusta. ?
Sí. Sí.. Te amo me vuelves loca... hay. !
La volteo y puso las piernas de ella en sus hombros y lo incrusto de nuevo mientras le chupaba uno de los pies y le tocaba los senos y la cara con una mano. Nunca vi a mi mujer más hermosa y caliente se movía de un lado a otro y pujaba como queriendo ahogar sus gemidos, la verga de él. Reventó en un mar de leche que mojo la cara de ella, se abrazaron y se besaron por varios minutos más. Se levantó ella y camino hacia el baño mientras el se vestía. Aproveche el momento para salir por donde vine, camine por horas con la mente llena de una extraña mezcla de odio humillación y una deliciosa excitación.
Me gustaría recibir comentarios o consejos que pudieran ayudarme.