
Esto que voy a contar es real %100. Me pasó cuando tenía 16 años y me marcó para siempre; creo que a cualquiera lo marcaría asi.
Me llamo Gabriel, soy Argentino, vivo en Bs.As., tengo actualmente 28 años, me considero bisexual, me encantan las chicas, los chicos y las travestis. (como decimos aqui, cualquier "bondi", cualquier bus me en destino)
Tenía entonces 16 años, no estaba de novio con ninguna chica, pero tuve la suerte de que un sueño se me cumplía. Ese sueño se llamaba Gustavo, o tiempo después "Carolina". Era mi primo, de 14 años, un chico blanco como la leche, dulce, morocho, de ojos negros y pelo pasando los hombros y anteojos que le daban un aspecto muy muy aniñado; con el fuimos siempre unidos, desde muy chicos. Cuando yo tenía 12, eramos tan unidos que el me masturbó teniendo 10 años, nos besamos, conocimos nuestros cuerpos y vimos nuestros desarrollos con el paso del tiempo, por lo que, si bien no tenía ninguna novia, puede decir de el que era mi amante. Esto fue asi, pero solo habíamos hecho estas cosas unas cuatro o cinco veces en cuatro años. No obstante, Gustavo me confesaba todo y yo a el; nos confesabamos que nos gustabamos, nos confesamos que queríamos hacernos el amor y que sentíamos casi un amor; digo "casi" ya que eramos chicos como para saber exactamente lo que sentíamos.
Nunca había pasado de unos besos y unas pajas juntos; repito: solo habíamos estado "asi" unas cuatro veces" en las que sentimos mucha, mucha pasion pero que lo maximo que hicimos fue masturbarnos uno al otro.
Esto no pasó de ahí por un simple motivo: Gustavo me confesó que se había probado la ropa de la hermana y de la madre, que le había gustado, que se sentía "plena" vestida asi y que quería que nuestra "primera vez", nuestra 1° penetracion fuese con el vestido asi.
Me confesó que se había probado desde una bombacha (Braga o Tanga) hasta polleras (faldas), blusas, medias, corpiños (sostenes) y maquillaje.
Lo entendí; de hecho me fascinó la idea, me encantó de veras, lo imaginé y me exitó muchisimo y luego de besarlo en los labios le dije que aceptaba, que lo haríamos asi cuando pudieramos a lo que el me respondió que quería sentirse mujer desde el nombre asi que lo llamé "Carolina", un nombre que nos gustó a ambos. Unas semanas después le regalé un conjunto de ropa interior que yo mismo (y con mucha verguenza) compré, que consistía en una tanga, corpiño, medias y portaligas bordó, con muchos encajes, muy delicado. La tanga y el corpiño eran diminutos, el corpiño era sin aro.
Ese momento ocurrió un par de meses después, en septiembre del ’91 cuando el me llamó a mi casa y me dijo "Mañana estoy sola, quiero que vengas a eso de las 15 Hrs, Carolina te va a esperar, te amo". Me conmovió y me re exitó el mensaje. Poniendo una excusa en mi casa, salí al otro dia camino a su casa como si me fuese a ver con la mujer de mi vida, muy nervioso pero muy ansioso.
Toqué el timbre del departamento, me anuncié y subí por el ascensor hasta el piso 7, donde "ella" vivía, sintiendo desde miedo hasta felicidad de poder ver a mi amante como siempre quise. Toqué el timbre de la puerta.
Me abrió la puerta una chica, parecida a mi primo Gustavo, pero mucho mas hermosa, de pelo negro atado bien tirante atras, con una remera blanca ajustada con un dibujo de un payasito adelante, una mini negra que no cubría ni medio muslo (ropa de su hermana, después supe), medias bordó (pude entender que el conjunto que le regalé estaba bajo su ropa), zapatos con tacos y anteojos, que le daban un toque de distincion a semejante niña. Esta niña, Mi Carolina, estaba maquillada discretamente, no como una mujer experimentada, pero de manera dulce. Su mirada, averonzada y temerosa, su voz, diciendome un miedoso "hola..." tembloroso, me provocaron una sensación de cariño, de amor a simple vista hacia ella que solo atiné a decir temblando "Estas hermosa...", entré, cerré la puerta y la abracé; la acaricié diciendole "Sos hermosa, muy hermosa" y "te amo, me re gustás, nunca te vayas de mi lado".
Carolina me besó, nos acariciamos, le acaricié su cola, sus piernas, su rostro, su pene que comenzaba a erectarse. Ella me tocó cada parte de mi, acariciando mi pene duro mientras me miraba y nos deciamos lo mucho que nos gustabamos, nos amabamos y nos sentíamos.
Pasamos al living, nos sentamos besandonos mientras ella me quitaba mi ropa y yo la de ella; muy pronto yo quedé completamente desnudo y ella en ropa interior, las mismas medias, el tanga, el sostén y el portaligas que yo le regalé. Estabamos entregados, dispuestos a todo. Su pene muy erecto salía por arriba de su pequeña tanga, imagen que me exitaba como nada lo hizo hasta entonces ni después. Nos pusimos de pie, nos separamos y nos miramos muchisimo, disfrutando plenamente de lo que veíamos, nos abrazamos y seguimos besandos, acariciandonos muy, muy suavemente...
Tal era el placer que sentíamos que nada escuchabamos... ni siquiera el ruido de la puerta abriendose.
Su madré, mi tia, entró, ni la escuchabamos. Nos descubrió a mi desnudo, con mi pene muy, muy, muuuy duro, besando y acariciando la espalda y la cola de su hijo, y a su hijo de 14 años maquillado, en ropa interior de mujer, con su pene saliendo de la tanga, colgado a mi cuello y besandome como si nunca mas nos veríamos.
El grito "Gustavo!!!!!!!!!!!!" no lo olvido mas, no olvido mas la expresion de su rostro, era de terror.
Saltamos en panico, Gustavo tuvo la reacción instintiva de abrazarme como una nena indefensa... Mi tia corrió hacia nosotros, soltó un cachetazo al aire que a mi me rozó la cara mientras Gustavo corria muy femeninamente hacia su cuarto. Mi tia me dijo de todo; casi llorando me cacheteó mientras yo la miraba desnudo, sin respuesta, haciendome sangrar el labio inferior para retirarse corriendo hacia el cuarto de Gustavo.
Pude ver como golpeó a mi "Carolina", el solo lloraba parado delante de ella, aun vestido asi, aun maquillado; se cubría el cuerpo con ambas manos mientras su madre a los gritos y llantos lo golpeaba; mi tia volvió hacia mi y me golpeó nuevamente, en fin: una escena triste, de mierda. Esta escena, no obstante, un buen morboso la hubiese disfrutado; es decir: un chico de 16 años desnudo y con su pene a media maquina, un menor de 14 años vestido con la mejor y mas diminuta lencería femenina, maquillado, ambos llorando delante de una mujer de 41 años.
Mi tia tuvo la bondad de nunca contarle nada a mi madre a cambio de que nunca mas pisara esa casa. En cuanto a Gustavo, o mi "Carolina" lo penitenció durante un año, hasta que por obviedad de los hechos le aceptó, luego de muchos momentos de mierda, su tendencia sexual y su condición de travesti. Esto ocurrió sin embargo cuando el tuvo 19 años. En cuanto a nosotros, nunca cumplimos nuestra promesa de no vernos, ya que la tan ansiada 1° vez de dió casi un año después, estando solos en mi casa; ahí pude poseer a mi amada y hermosa Carolina y noviar con ella hasta mis 20 años, siempre a escondidas, pero con una pasión maxima y un amor que no volví a sentir. Desgraciadamente no pude vivir su etapa formal de Carolina, ya que para ese entonces eramos dos personas distintas y la relación se terminó, pero vivimos momentos muy hermosos, como unas vacaciones en secreto a San Rafael, prov. de Mendoza (Ambos dijimos a nuestros padres que ibamos con unos amigos) en las que el pudo ser Carolina formalmente por 15 días.
Hoy en dia yo tengo 28, estoy de novio con una chica que por fortuna es bisexual al igual que yo y entiende mis gustos y necesidades y yo las de ella; y Gustavo es Carolina, una morocha hermosa que vive en La Banda, prov. de Santiago del Estero, trabajando como peluquera, de novia con un buen, muy buen tipo.