
Mi nombre es Armando y os haré partícipes de mi historia con Valeria, una mujer con la que disfruté maravillosamente y que se convirtió en mi primera experiencia entre los brazos de una mujer mayor que yo. A partir de ese momento las maduritas son mi debilidad y no dejo pasar la oportunidad si se presenta la ocasión de estar con una de ellas.
En dias pasados me encontraba en casa de mi novia y llego de visita una prima de mi suegra, era una mujer contemporánea a mi suegra de unos 46 para ser mas exactos, venia de visita desde el interior del pais. ok nos presentaron y no paso la cosa de hay, a la mujer en cuestion la voy a llamar sandra, sigo sandra se estaba quedando en casa de una tia de mi novia y todo era normal, el fin de semana luego de la llagada de sandra no reunimos en casa de mi novia para tomar unos tragos y pasarla bien, todo comenzo con unas cervezas bien frias y algo de musica de fondo, todo iba bien contábamos chistes y la reuniopn estaba muy amena, pasaron las horas y se terminaron las cervezas y mi novia que estaba medio prendida dijo que sacaramos la botella de wisky que teniamos guardada.
Hola a todos los lectores de esta pagina muy buena. Muy personalmente es la única pagina que utilizo para leer relatos pero es la primera vez que he decidido contarles algo sobre mi vida sexual.
No se como había comenzado, pero allí me encontraba lamiendo su inmenso culo, el sudor recorría el interior de sus nalgas y su olor era poderoso, envolvente.................ya me entendéis; llevaba todo el día de limpieza en su casa y la verdad es que toda ella estaba completamente sudada, aunque esto no es nada de extraño dado su volumen. Tenía tantas ganas de poseerla, de lamerla por entero, que me parecía increíble encontrarme allí, entre sus nalgas.................
Este es otro humilde aporte inspirado en la hermosa figura de Piru, la mujer de mis sueños.
"Era un día más como todos los días. Me levanté a las 7.30, desayuné y me dirigí a la parada del colectivo.
Esto que les voy a relatar ocurrió durante el cumpleaños de mi padre, hace ya casi 6 años, yo tenia por entonces 18 años y, era el verano del 99, para ello debo decir que mi nombre es Alejandro, que vivo en Lima y soy egresado de una Univeridad de esa ciudad; mi vida sexual no ha sido muy azarosa durante mi vida universitaria pues siempre prioricé mi preparación académica, sin embargo siempre tuve una gran debilidad por las mujeres mayores, aun ahora, nunca pierdo una oportunidad, cuando se trata de una mujer de más de 40.
Esta historia ocurrió en diciembre del 2000, cuando empezaron las vacaciones escolares.
Yo soy una mujer divorciada, de 35 años, mido 1.75, catira, de ojos verdes, soy instructora de spinning del gimnasio donde trabajo, lo que para mi suerte me mantiene con muy buen cuerpo, soy de pechos grandes y firmes, piernas duras y bien formadas, delgada y tengo un buen trasero, firme y duro.
Era un día más como todos los días. Me levanté a las 7.30, desayuné y me dirigí a la parada del colectivo.
Ahí la encontré. Es una mujer muy pero muy linda, ya no es tan joven pero sigue siendo muy atractiva. Se viste muy bien... supongo que trabaja en el centro de la ciudad porque todos los días toma el colectivo que va para ese lugar. Toma el vehículo diferencial, que sale más caro que el otro porque la gente va sentada y tiene aire acondicionado.