
—
El día está muy lindo pero no tanto como sus piernas, LA FELICITO.
—¡¡
ah!! Que mirón eso no se hace.
—
Que no lo hagan los tontos pero si la casualidad me quiere regalar esa hermosura
para mis ojos no voy a decir que no.
—
Tal vez me haga creer que tengo lindas piernas todavía.
Entonces miré su cara y me di cuenta que había enrojecido, con
ese color tan típico que le queda en las mejillas a mi suegra cuando
se calienta, y entonces acercándome, le digo en tono meloso:
—
No solo son lindas sino que además parece que terminan en unas regias
caderas.
—
¿Está seguro?
—
Claro que no , hasta que no vea bien no puedo atestiguar pero me parece que
si.
Sus manos se restregaban la una contra la otra, mientras pensaba y dándose
vuelta para irse voltea su cabeza y dice:
—
Pero aquí donde todo el mundo nos ve no le voy a mostrar las piernas.— Y
salio caminando para su balcón que estaba abierto. Lo tomé como
una invitación y me fui tras ella y no bien traspusimos la puerta, la
aferré de la cintura y mi pija ya dura se pegó a su cuerpo.
—
¡NO! ¡ ¿que hace? ¡déjeme! — No le presté atención
y mis manos fueron subiendo su ropa hasta la cintura. — Está , está,
mas no por favor— su cara era una grana y sus manos se aferraban a las
mías, yo le besaba el cuello y los hombros; —no siga, no siga— sus
bombachas las tenía en mis manos pero las suyas se comenzaban a aflojar; —no,
por favor no— su voz se hace mas suspiro cada vez, subí una mano
y tome una de sus tetas, que para que les cuento no estaba para nada caída
sino que estaba gorda y durita a lo que soltó un gemido —¡¡¡¡¡AAAAAGGGHHH!!!!! — mi
pija pugnaba por entrar dentro de sus piernas y ella fue cediendo. — Despacio
, despacio, no me lastimes—. Mis manos parecían pulpos, tocaban
sus senos, luego sus piernas la rodie desde atrás y las puse entre sus
piernas. —¡AGH! despacio por favor.
—
¿Por que no vamos al dormitorio? — y así abrazados entramos
al dormitorio. Saqué su baton y quedó en bombachas y soutiens,
se giro, quedamos frente a frente y nos besamos en la boca. Era como una ventosa
hacía años y años según me dijo luego que no se besaba
con un hombre con tantas ganas. Ella abrió algo sus piernas y mi pija
se alojó entre ambas "¡¡que divino sentir esto de nuevo
, que divino!!" entonces le saqué el soutien y la bombacha y un pubis
TOTALMENTE NEVADO apareció ante mi, y caí de rodillas para chupar
aquella concha madura que tanto prometía. "No , no hagas eso, no,
es una porquería, no, no quiero" sus manos intentaban sacar mi cabeza
pero ya mi lengua había llegado a su clítoris. "No, por favor
, no lo hagasssssssss, aaagggghhhh... no , no, no te pares que cosa divina me
haces, segui, segui, que quiero sentir esto , segui AAGGGHHHH me viene papito
me viene , no creía posible que me acabara así pero toma mi lechita,
tomaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!
—
¿Nunca te lo habían hecho?
—
¡no! jamás y porque te dio por hacerme eso?
—
Porque tu conchita me gustó horrores cuando la vi y sentí deseos
de comérmela.
—
¡¡¡gracias!!!! — y otro beso con lengua ahora nos unía
de nuevo, me hinque entre sus rodillas separé sus piernas y me dispuse
a hacerla gozar pasándole la punta de mi pija por la raja, lo que la hacía
retorcerse de goce, hasta que me pidió :" NO AGUANTO MAS, PONEMELA,
COGEME POR FAVOR HACEME TUYA DESDE HOY SERE TU MUJER CUANDO QUIERAS Y DONDE QUIERAS,
METEMELA, ASI ASI, MAS, MAS, QUIERO SENTIRTE MACHO MIO, quiero tenerte bien adentro
así , que divino ". Luego la puse en 4 patas y la ensarte otro poco
, y cayo rendida, mi última caricia al verla de cola para arriba fue darle
un beso negro que la sorprendió . Luego giró y comenzamos una conversación.
—
Dime la verdad —le dije— ¿desde cuando no tenía sexo?
—
Por lo menos dos años antes de morir mi marido y hace 3 que falleció.
—¿
y no sentías deseos?
—
A veces cuando salía veía algún hombre apuesto y me corría
una electricidad por el cuerpo pero a mi edad eso es fácil de controlar.
Y hoy cuando empezamos a conversar ¿creíste que llegaríamos
hasta la cama hoy mismo?
—
Al principio no, pero después, me di cuenta que tenia unas ganas bárbaras
y me pareció que vos también entonces me decidí y traté de
que me siguieras para dentro del apartamento.
—¡
Picara!!
—
Si, pero con la forma de hablarme, y de decirme cosas que tenés no creo
que no se pueda calentar una mujer que como yo hace tanto que no estaba en
una cama con un hombre, además me pareció ver que tu cosa se
ponía grandota y me calenté mas ¿decime: me lo vas a seguir
haciendo después de hoy? Si vos queres si.
—
AH! como no voy a querer, cuando quieras. A la hora que sea me tocas timbre
desde abajo y te espero con la puerta abierta.
—
OK
—
Voy a ser la envidia de todas mis amigas.
—¿
Acaso se lo pensas contar?
—
Claro que si, para que me envidien, porque de todas, la que menos posibilidades
de conseguir un hombre apuesto como vos, tenía era yo, y ahora se van
a relamer. Un día de estos voy a organizar un té y serás
mi invitado para presentarte a todas.
—
Ok. Pero mirá que todavía te falta hacer un montón de
deberes
—
¡¡¡¡¡Vos me los enseñas y yo los hago!!!!!"