
Hola amigos, este es mi segundo relato, y mi segunda vez haciendo sexo, esta vez fue con mi vecina Pilar, desde niños hablábamos de cómo nos estábamos desarrollando, y ella un día cuando tendríamos 12 años ella y yo unos 13, atrás de la casa de su perro de pronto de alzo la faldita y se hizo a un lado el calzoncito y me enseño sus primeros pelitos del pubis, se veían chistosos un pelillo por aquí y otro pos haya, pero bueno, lo más rico fue que alcance a ver su rayita en la parte inferior, solo que no me dejo tocarla. En ese tiempo ella era una niña delgada, más bien flaquilla pero de traserito levantado y pechitos apenas asomándose, al fin eramos unos chiquillos.
He tenido la suerte de nacer en una familia "bien". Bueno, lo cierto es que siendo honestos, y habiendo que usar ese adjetivo popular referido a una posición adinerada, yo diría, que he tenido la suerte de nacer en una familia, muy pero que muy bien.
Llegué a casa de mi novia Araceli en la noche y decidimos salir en el automóvil a dar una vuelta por la zona arbolada; llegamos, estábamos conversando. Me acerqué a ella y la besé, entre besos y caricias en todo su cuerpo, subí mi brazo derecho por encima de sus hombros por la parte de atrás; mi mano quedó a la altura de su teta derecha; al subir la excitación le tomé la teta y ella se quedó fría, no se movió y le pregunte –qué pasa- ella contestó nerviosa –qué estás haciendo- le dije –quiero tocar tus tetas- se quedó callada, aproveché para besarla mientras por arriba metía la mano a su blusa hasta llegar al sostén y meter la mano por debajo hasta llegar a tomar su teta; ella continuó besándome apasionadamente; le desabroché la blusa por delante y le subí el sostén. Tenía las tetas de fuera, eran pequeñas, su areola era una ruedita y el pezón eran tan pequeño que se confundía con la areola.
Hola soy Nikko. Vivo en la ciudad de Lima Perú, lo que les voy a contar sucedió hace algún tiempo, cuando tome un bus para viajar a otra ciudad de mi país.
Este relato es 100% real. Ya he contado en relatos anteriores como son mis fantasías, las cosas que deseo que se realicen en ellas y el anhelo de ser tocada y penetrada por dos e incluso hasta varios hombres. Bueno, en esta oportunidad hablaré de una experiencia que tuve en este sentido pero algo distinta a como la esperaba realmente. Sin embargo fue algo cercano a lo que espero que pase en mi vida y la recuerdo con mucha excitación y ... ¿cariño? Pues si, cariño, pues fue con dos perfectos y tiernos caballeros.
Esto ocurrió hace un tiempo, cuando yo trabajaba en una empresa de comunicación, cartas, teléfono, empresa de barrio digamos, no muy importante, pero tenía un buen puesto, trabajaba con una PC y con la compañia del bendito e-mail.
Yo andaba con mi carro, un Nissan Sentra 2004 rumbo a Pta. Arenas, un pueblo que queda al otro lado de la isla donde tienen playas bellas y solitarias. Bueno yo estaba enfadado con mi novia ese día y decidí darme una vuelta solo para relajarme una poco cuando de repente vi a lo lejos una silueta de un chica pidiendo una cola, cuando me acerqué vi que era una chica morena de cabello negro muy largo, pechos grandes y pronunciados casi perfecto, tenia unas faldas en jeen muy ajustadas, era una niña realmente preciosa. Frene el carro y ella pidió llevarla un poco mas adelante.