
Primeramente déjame describirme, soy un hombre de mediana edad (alrededor de 40 años) que, según opiniones de algunas amigas me mantengo atractivo tanto para mujeres más jóvenes como de mi edad. Soy delgado, mido 1.80 mts., tengo manos largas con dedos delgados, mi boca es mediana y con unos labios y lengua que saben recorrer un cuerpo de mujer. Mi pene es de tamaño normal pues mide unos 15 cms.
Un día tuve que asistir a una conferencia relacionada con mi trabajo, y aunque no me agradó inicialmente meterme mucho tiempo a un auditorio, todo cambio cuando la vi a ella, su nombre es Dulce (eso lo supe después). Llego cuando ya casi iniciaba la primer conferencia y para mi buena suerte fue a sentase junto a donde yo me encontraba. Déjame describirla, es alta, unos cuantos centímetros menor a mi, anda alrededor de los 25 años, es de piel morena clara, tiene los ojos pardos y su cabello largo y lacio. Venia con una faldita plisada que dejaba ver un par de largas piernas muy bien torneadas las cuales pude admirar de cerca al sentarse y cruzarlas, esas piernas terminaban en un redondo, tremendo y suave culo, pero lo que más me llamo la atención fue su gran par de senos, los cuales venían ceñidos por un sujetador negro de encaje el cual era posible ver pues venia vestida con una blusa semitransparente, en verdad eran un par de pechos fenomenales.
Fue cosa de que ella se sentara para que yo olvidara la famosa conferencia pues solo me dediqué a echarle una mirada cada que, según yo, ella estaba distraída; aunque con el paso del tiempo fue evidente que ella se daba cuenta de mis miradas pues en algún momento al voltear a verla ella también volteo y vio como me deleitaba con sus pechos, pero en lugar de mostrar enojo solo hizo una pequeña sonrisa, lo que a mi me pareció genial pues no lo esperaba.
En un momento dado le pregunté algo respecto a la conferencia y eso fue el inicio de una conversación respecto de trivialidades, pero fue claro que no le caí mal. Al concluir la dichosa conferencia la invite a tomar un café y continuar la platica a lo que accedió y nos fuimos a un lugar cercano donde estuvimos un buen rato, Dulce resultó una chica divertida y muy agradable, durante la platica le hice pequeñas caricias en sus manos las cuales no rechazó y ya no disimulaba mis miradas sobre sus senos pues al ver que no se molestaba pues tomé confianza.
Al salir del café me ofrecí a llevarla a su casa, a lo que accedió y fuimos a recoger mi coche al estacionamiento donde lo deje, el cual tenia varios niveles y por la hora estaba prácticamente desierto, así es que cuando llegamos al coche y abrirle la puerta la tome de su mano y la atraje hacia mí, no me rechazo y pude darle un beso, Tenia unos labios carnosos y suaves que sabían besar muy bien, inicié con un beso suave pero fui incrementando la intensidad abriendo la boca e iniciando un jugueteo con mi lengua el cual fue correspondido por ella. Aprovechando el beso, la rodee con mis brazos y pude sentir una cintura marcada y una ausencia de llantita lo cual me encantó. Al mismo tiempo la pegué a mi cuerpo y sentí sus grandes senos recargarse en mi pecho y como somos casi de la misma estatura, mi pene, que de inmediato reaccionó, se alojó exactamente a la altura de su conchita, ella lo sintió pues hizo un pequeño movimiento para separase, aunque fue momentáneo pues lo pensó mejor y mejor se apretó un poco más.
Los besos fueron subiendo de intensidad y fueron acompañados de caricias mías a su espalda y de ella a mi pelo, en un momento dado, ambos empezamos a hacer leves movimientos circulares con nuestras caderas lo que evidenció nuestra excitación. Mis manos bajaron a través de su espalda hasta alcanzar sus nalgas por sobre su falda, pude comprobar que eran grandes y se sentían apretaditas, ella correspondió bajando una de sus manos y acariciándome también mis nalgas aunque ahí yo salí ganando pues yo estoy escaso de pompas pero no pareció importarle y nos estuvimos sobeteando e inclusive nos empujábamos contra el otro para hacer más intenso el contacto de nuestras caderas.
Le digo - Que rico besas mamita
Y ella - Tú no te quedas atrás, me gusta lo que hacen tus manos
-Y a mi me encanta lo que tocan y quisiera que tocaran más profundamente
-Eso sería maravilloso, me contesta
Entonces me arriesgo y le propongo - Te gustaría ir a un lugar íntimo?
Ella accede y muy a nuestro pesar dejamos de acariciarnos y enfilamos a un Motel cercano. Durante el viaje no dejo de acariciarle sus piernas las cuales estaban duras pero suaves, mientras que ella me recorría los muslos subiendo y bajando haciendo pequeños toqueteos a mi pene.
Llegamos al lugar, estacioné el coche en el lugar reservado para nuestra habitación y la ayude a bajar, entramos al cuarto el cual era muy agradable pues era amplio y tenia una gran cama así como una pared completamente de espejos, la abracé por detrás rodeándola con mis brazos, ella volteo su cara y nos besamos de ladito, aunque al principio la abrace a la altura de la cintura, poco a poco subí mis manos pues ansiaba sentir esos senos que me habían deslumbrado desde el primer momento, alcance las dos bolas de carne por sobre la ropa y pude comprobar su firmeza a pesar del tamaño, los recorrí con ambas manos en movimientos circulares empezando a sentir unos pezones duros. Al mismo tiempo ella pasa una de sus manos hacia atrás tomándome mi paquete por encima del pantalón y apretándolo repetidamente.
Le desabrocho la blusa y toco por primera vez su piel en vivo a la altura de su pancita, tiene una piel muy suave al tacto, retome la caricia a sus senos, pero al mismo tiempo con una mano solté el broche de su sujetador pues no podía esperar más para sentir en vivo sus pechos, eché hacia arriba el sujetados y empecé una sobada en serio de sus senos, en verdad eran grandes, sus pezones eran pequeños y estaban duros, tenían una aureola rosadita. Yo veía como la acariciaba en nuestro reflejo en el espejo, una de mis manos bajo hacia su falda sobandole su conchita por encima lo que provoco en Dulce un movimiento hacia delante queriendo sentir más intensamente el contacto, baje más la mano y llegué a sus muslos desnudos, los apreté e inicie el camino hacia arriba pero llevándome conmigo la faldita, llegue a un party que sin ser tanga era pequeño, lo apreté con toda mi mano provocándole un suspiro evidente a ella y percatándome de cierta humedad ya presente en el panty, el cual hice a un lado para poder sentir una conchita semidepilada la cual acaricie y apreté. Toda la imagen que me devolvía el espejo era deliciosamente excitante pues podía ver como le sobaba sus tetas y su coñito al mismo tiempo, así como ver su cara de excitación.
-- Te gusta lo que hago mamacita?
-- Me encanta, no pares,
-- Tus senos me enloquecen mamacita,
-- Son para ti papito,
-- Que duros están tus pezones,
-- Así los has puesto,
-- Que rica tu rajita,
-- Te esta esperando…
Mi mano sobre su conchita inició un reconocimiento, tocando los labios vaginales de arriba abajo y tomando su clítoris con dos dedos y sobandolo, aprovechando que ella abría un poco las piernas pude introducirle un dedo dentro de su vagina haciéndole caricias internas que incrementaron su excitación de una manera evidente pues su respiración se hacia más agitada y sus caricias sobre mi pene eran más enérgicas. Mis dedos jugueteaban dentro y fuera de su conchita, mientras que mi otra mano seguía masajeando sus senos.
Como pude le quité su blusa y el sujetador, le quité su falda y le pedí se recostara. Empecé a besarla, primero en la boca recorriendo su cuerpo al mismo tiempo con ambas manos, fui bajando hasta llegar a sus pechos, los cuales por primera vez probaba, los recorrí en círculos desde el exterior y hacia el centro, combinaba besos con chupadas y con succiones sobre todo al llegar al pezón el cual tome con mis labios y juguetee con la lengua, no podían estar más duros por la excitación.
Seguí bajando por la pancita, al llegar al monte de Venus hice un desvío para seguir hacia abajo, evitando incluso el levantamiento de caderas que hizo Dulce para acercar su chochito a mi boca, seguí hacia sus muslo pues deseaba sentirlos con mi boca pues se veían muy apetitosos, los recorrí lamiéndolos y besándolos de arriba hacia abajo y luego de regreso, al irme acercando a su vagina ella fue aguantando la respiración como previendo lo que seguía, por fin llegue a su conchita que ya mostraba unos labios humedecidos por sus jugos y los recorrí con mi lengua, su olor era excitante y su sabor exquisito, comencé una mamada a todo su coño haciendo recorridos con la lengua a todo lo largo de sus labios, para después tomar su clítoris con mis labios y apretarlo dándole lengüetazos e introduciendo lo más posible la lengua en su vagina. Al mismo tiempo con una mano seguía sobando sus tetas y con la otra apoyaba a mi boca con caricias que pasaban de su clítoris, a hacer recorridos entre el interior de su vagina y llegando a su ano el cual se sentía suavecito y palpitante. Fui incrementando el ritmo de la mamada y las caricias llegando inclusive a introducir un poco de mi dedo en su ano, dejándolo ahí pero haciendo pequeños movimientos para incrementar su excitación, hasta que en un momento dado Dulce comienza a moverse más fuertemente y me dice.
-- Asssssiii, Assssiiiiii, sigue siiiiiigue…. No paressss…. Riiiiiica tu mamaaaaaada…..
-- No paressss…..No paressss…… me veeeengo sii… siiiii…. Me vengooooooo!!!!!….
-- aaaahhhhh, aaaaaaahhhhh…. aaaaaaaahhhhhh
Y se contrajo toda con la fuerza de una súper corrida, yo mantuve la mamada a pesar de sus movimientos espasmódicos pues quería que gozara al máximo, me apretó la cabeza para que me pegara lo más posible a su conchita y poco a poco fue recobrando el control.
Había conseguido que mi Dulce angel hubiese alcanzado su primer orgasmo conmigo y eso me lleno de gusto y excitación pues esto apenas comenzaba, pero… eso te lo contaré en otra ocasión.