2008-09-13 00:17:28
Más que nada, lo que me gusta es succionar el miembro de un hombre. Eso es para mí más satisfactorio que sentirme penetrado o internarme en cualquier oscura cueva. Es como si en mi garganta hubiera un inverosímil clítoris -¡vaya mutación genética!- que se aliviara sólo al sentir la leche caliente deslizándose hacia mi interior.
2008-09-13 00:16:24
Lamer la vagina de una mujer es lo que siempre deseé hacer, pero, por alguna razón, nunca había funcionado. Hasta que conocí a Silvia. . . era una chica muy especial.
--¿Te gustaría que estuviéramos solos para poder intimar? --le dije en nuestra primera cita.
--Yo no soy esa clase de chica --me respondió. Y en el mismo momento separó bien mis piernas y me apretó el sexo.
2008-09-13 00:14:55
Ella llegaba tarde a su cita con el apasionado Erekt, había leído el e- mail de su quedada hacía solo una media hora antes del momento acordado, y la excitación, los nervios, el entusiasmo y algo de miedo no le dejaban decidir que atuendo se pondría. Al final Wet eligió ese modelo con el que se sentía más segura; falda a media rodilla sobre unas medias de red negras que le daban sensualidad a sus perfectas piernas, una camisa de seda azul, abierta hasta el tercer botón, muy fina, que casi marcaba insinuante los botones de sus senos, tacones bien altos y la ropa interior, escasa.
2008-09-13 00:13:24
Al principio no le gustaba nada. Le desagradaba el sabor de la verga, la sensación de las venas hinchadas y palpitantes, el almizclado olor y la inevitable interferencia de los vellos púbicos y, sobre todo, le asqueaba, casi hasta provocarle arcadas, la repentina llegada del turbio torrente de grumoso semen.
2008-09-08 00:20:40
Dibujando tu rostro
en mi complicada mente;
cada que te recuerdo, incierto
es que te deje libre de nuevo.
Oh, mujer dulce y arrogante
se que debajo de tanta tristeza
solo ocultas amor, amor por mi
y que tus desprecios son y seran
un pecado que no te dejara vivir.
¿O acaso amaras al chico que se oculta solo?
2008-09-08 00:19:18
Jesica, pronuncio tu nombre
y los celos escandalizan mis nervios;
te imagino sin amar amando
sin vivir viviendo, a otro abrazas con deprecio.
Te imagino riendo de cansancio a la vida
entregando tu cuerpo a aquel que supo hacerte estallar en mil palabras, que sabias,
no eran para ti, sino que en tu mirada
simple y enamorada, volaban hasta volver a el.
2008-09-08 00:16:23
Pronuncio tu nombre
y las hojas de los arboles se mecieron
tras cerrar mis ojos ante aquella vision
de la que aun no me libero.
Como si el callado viento
estuviese cuidando tus pasos,
cuidandote de mi perversidad
con la que han caido los que tan solo paseaban.
2008-09-08 00:13:17
Ven acércate...
esta noche quiero sentirte
que el fuego consuma nuestros cuerpos
que están ávidos de deseo...
Ven no tengas miedo
a esta pasión que nos desborda
ámame y recorre todo mi cuerpo
que esta sediento de tu aliento...
Acaríciame con tu lengua húmeda
saborea cada rincón de mi cuerpo
que tus manos dibujen mi figura
que mi cuerpo se adapte a tus movimientos...
Penétrame dulcemente, salvajemente
y libérame del deseo que aprisiona este cuerpo
quiero sentir como apagas el fuego
este que por ti siento...
2008-09-08 00:11:46
No me vengas con historias,
¿no ves que me tiemblan las manos?
¿no notas mi respiración acelerada en tu cuello?
¿no sientes mi humedad en tu rodilla?
¿no intuyes mis movimientos en tu cadera?
Si es cierto que me deseas, bésame,
no dejes que mis labios inflamen el aire que nos rodea.
Si de verdad mi tentación es enorme, fóllame,
no dejes que mi ansia consuma mi piel y embriague mis sentidos.
Fóllame,
2008-09-06 01:33:20
Camila había trabajado para nosotros desde hacía más de tres años. Era una chica discreta y una buena asistenta. Yo trabajo en casa, por lo que hemos tenido muchas ocasiones de estar a solas y mi relación con ella siempre ha sido amistosa y sin pasar ciertos límites.
Ella estaba casada y supuestamente felizmente casada. Este era un tema en el que nunca entrábamos durante nuestras regulares y amistosas conversaciones. Es decir, manteníamos una relación agradable, pero sin entrar en intimidades, por aquello de mantener las distancias y para que cada uno estuviera en su sitio, sin dar lugar a habladurías ni a situaciones incómodas entre nosotros.