Porno Galerias Gratis Foro Contactos Gratis Videos Porno Fotos Porno Juegos Relatos Eroticos Porno Gratis Sexshop Webcam Porno
   






Edad &

Crea tu perfil y conoce gente cerca de ti

ZONA PRIVADA DE MACIZORRAS




 

Webcam Porno
Webcam Porno


2008-08-13 15:24:09
Miguel nos llamó para quedar el fin de semana para encontrarnos otra vez. Como siempre fuimos a recogerle al Hotel para ir a cenar. Durante la cena estuve mucho más melosa y femenina, en el sentido tradicional, es decir coqueteando con los dos, con mi marido y con Miguel. Aquella noche me apetecía dejarme hacer, no hacer yo, no ser, como las veces anteriores, las que más actuara, la más activa. Sólo tomé la decisión al salir del restaurante de decir que fuéramos directamente al Hotel, que no me apetecía ir a tomar una copa antes como las veces anteriores.
Miguel nos llamó para quedar el fin de semana para encontrarnos otra vez.

Como siempre fuimos a recogerle al Hotel para ir a cenar. Durante la cena estuve mucho más melosa y femenina, en el sentido tradicional, es decir coqueteando con los dos, con mi marido y con Miguel. Aquella noche me apetecía dejarme hacer, no hacer yo, no ser, como las veces anteriores, las que más actuara, la más activa. Sólo tomé la decisión al salir del restaurante de decir que fuéramos directamente al Hotel, que no me apetecía ir a tomar una copa antes como las veces anteriores.

Ellos se debieron dar cuenta de mi actitud, pues al entrar en la habitación, Miguel me preguntó si me apetecía que primero, para empezar, nos diéramos un baño los tres, a lo que le respondí que no.

Sin decirme nada más Miguel puso música en la radio de la habitación y mi marido y él me rodearon con sus brazos y empezamos a bailar.

Me gustaba bailar con los dos a la vez, sentirme rodeada por sus brazos, dejarme llevar y atender a la música, suave y sensual que salía de los altavoces, situados a los lados de la cama.

Mientras bailábamos, como si se hubieran puesto de acuerdo, empezaron muy lentamente a desnudarme. Cada parte de mi cuerpo que quedaba desnuda era inmediatamente objeto de sus besos y caricias, lo que me producía una languidez y bienestar especial. Mi estado de ánimo era sensual, me encantaba dejarme hacer, no hacer yo nada, dejar que me desnudaran, sentir sobre mi piel las manos, bocas y lenguas de dos hombres pendientes de mí, pendientes de ir despertando en mí el deseo que hiciera que mi vagina fuera lubricándose, preparándose para la penetración que, ya notaba, que ellos deseaban realizar, pues al terminar de desnudarme, mientras seguíamos bailando, notaba sus penes erectos, a través de sus ropas, presionar mi sexo.

Desnuda completamente se dedicaron, Miguel a mis pechos y boca y Gabriel a mi espalda y nalgas. La boca de Miguel atrapaba mis pezones chupándolos uno detrás del otro y su mano acariciaba mi sexo mientras mi marido recorría con su lengua toda mi espalda, bajando por ella hasta llegar a mis nalgas y al agujero de mi culo que lubricó abundantemente con su saliva, volviendo a subir hasta mi nuca, mientras Miguel metía dos de sus dedos en mi sexo que ya estaba abundantemente lubricado. Mis pezones estaban tan tiesos que casi me dolían y mi sexo se había ya mojado completamente y se había abierto como una flor esperando que alguien viniera a libar en ella.

Mientras mi marido seguía recorriendo mi espalda y culo con su lengua, Miguel se separó para desnudarse, cuando volvió, ya desnudo a mi lado, y me abrazó, su pene erecto se deslizó entre mis piernas, rozando mi sexo, haciéndome vibrar y fue ahora Gabriel el que se separó para desnudarse, momento que aprovechó Miguel para levantarme y penetrarme y así, empalada en él, llevarme a la cama donde nos dejamos caer sin que dejásemos salir a su pene introducido en la profundidad de mi vagina, se tumbó encima de mí, besándome suavemente en la boca y acariciándome los pechos con su mano, suave y dulcemente, mientras Gabriel que había acabado de desnudarse se sentaba en un sillón y nos observaba. Eso me provocaba un morbo especial, porqué negarlo, yo desnuda con otro hombre dentro de mi y mi marido mirándome viendo como me penetra otro hombre, como otra boca me besa, como otras manos acarician mis pechos, en definitiva gozando con el hecho de que su mujer fuera de otro hombre y como disfruta de esa posesión, viendo mis orgasmos, oyéndome gritar al correrme.

Miguel continuó con sus besos y caricias por todo mi cuerpo, su boca pasaba de mi boca a mis pezones, su mano pasaba de mis pezones a mi sexo, mientras mi vagina penetrada por su erecta y caliente polla, se empapaba cada vez más y mis pezones de tan duros y excitables casi me dolían pero a pesar de eso me hacían gozar también pidiendo más y más caricias.

Mientras la polla de Miguel entraba y salía de mí, haciendo que mi vagina segregara más y más y que mis jugos, escurriéndose de mí, mojaran la sábana, mi marido se situó a nuestro lado y dirigiéndose a Miguel le dijo: "Levántala las piernas para dejarme ver mejor como tu polla penetra en su coño y como su coño abierto y húmedo recibe tu polla", Miguel sacando su polla sólo lo suficiente para poder pasar mis piernas por encima de sus hombros, volvió a penetrar en mí, introduciendo su polla hasta el fondo de mi sexo mientras mi marido miraba cómo entraba y salía de mí la gorda y caliente polla de Miguel y cómo mi sexo se humedecía más y más para facilitar la penetración, haciendo que cada vez que la polla salía lo hiciera más y más mojada de mis jugos, mi marido se acercó a mi cabeza y empezó a acariciarme los pechos, mientras su boca se pegó a la mía y su lengua la penetraba como la polla de Miguel penetraba mi sexo.

Mi deseo sexual había hecho, a esas alturas, irrupción plenamente en mí, haciendo que mi pubis se levantara para buscar una todavía mayor penetración de la polla que horadaba mis entrañas, con movimientos lentos y profundos que se hicieron más rápidos al sentir mi pubis buscar una mayor penetración y oír que mis suspiros subían de volumen y mi cuerpo agitarse cada vez más intensamente. Mientras sentía el orgasmo de Miguel acercarse y su polla vibrar cada vez más y más rápidamente, apresada y apretada por mi vagina, mi orgasmo empezó a acelerarse, haciéndome gritar: Fóllame fuerte Miguel, no pares, sigue, sigue, fóllame con todas tus fuerzas, penétrame hasta el fondo, fóllame como si fuera tu puta, soy tu puta, tu amante, lo que tú quieras pero fóllame bien fuerte, mientras Gabriel apretaba mis senos y pezones, Miguel y yo explotamos en un orgasmo que empapó su polla y mi sexo del semen caliente que salió a borbotones de su interior.

No tuve descanso pues en cuanto la polla de Miguel se deslizó de mi interior al reducir su tamaño, fue mi marido quien, dándome la vuelta boca abajo, me penetró, mientras Miguel me acercó la polla a la boca y mientras sentía la polla de mi marido follarme el sexo con desenfreno, sentía la polla de Miguel en mi boca y el regusto salado y caliente de nuestros jugos, los suyos y los míos, que habían empapado su polla en el orgasmo que hacía pocos instantes habíamos compartido. Al sentir que mi marido se acercaba al orgasmo, solté la polla de Miguel, por un instante, para decirle: "Cariño, espera un poco, me apetece sentir tu orgasmo y el de Miguel al mismo tiempo, que me llenéis el sexo y la boca de vuestro semen en el mismo instante". Mi marido ralentizó sus idas y venidas en mi sexo para complacerme y que su orgasmo coincidiera con el de Miguel. En ese momento, penetrada en la boca por Miguel y en el sexo por mi marido, me vino a la cabeza el deseo de estar penetrada al mismo tiempo en mi culo y mientras me imaginaba esa situación, dicha fantasía me produjo tal morbo y deseo, que aceleró mi orgasmo haciéndome explotar nuevamente mientras Gabriel seguía follándome pero lentamente dejándome descansar del reciente orgasmo y preparándome para el siguiente y yo seguía chupando a Miguel para conseguir una rápida recuperación. No tardó mucho y Gabriel cuando vió los primeros espasmos y suspiros de Miguel aceleró sus embestidas y conseguí lo que quería, que con pocos segundos de difencia tanto uno como otro se corrieran sintiendo el semen de los dos llenarme el sexo y la boca, llevándome a un tercer orgasmo más tranquilo, mas sensual que los anteriores pero no por eso menos satisfactorio, menos pleno

La noche terminó con los tres tumbados en la cama y mis manos acariciando, distraídamente, los genitales de los dos hombres que habían disfrutado conmigo y de los cuales había disfrutado yo.

Autor: Mar


RECIBELOS EN TU MAIL

Recibe nuevos relatos
en tu email cada dia:

webcam porno

All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. - Condiciones de uso y Aviso Legal
The comments are property of their posters, all the rest Copyright 2004-07 by me.
Todos los derechos reservados - MaciZORRAS.CoM Copyright 2004-07. Porno Gratis