
Ella desde la primera vez que lo vió le gustó, le gustó de un modo extraño, no como los otros chicos de los cuales ella había gustado, sino que lo veía con otros ojos. La primera vez que lo vió pensó que debía conocerlo, no era muy guapo ni su físico era excepcional, pero su atractivo era indescriptible, tenia algo que la volvía loca.
Ella lo conoció por una compañera que se había cambiado de colegio, y como era una de sus mejores amigas, un lindo grupo amistoso se fue formando. Su mejor oportunidad para conocer al chico que le encantaba.
Fue descubriendo que él tenia gustos distintos al de ella. A ella le gustaba el arte, y a él le gustaba lo empresarial ; a ella le gustaba literatura y a él matemática ; ella detestaba el deporte y a él le fascinaba. Porque era eso? Porque le seguía gustando a pesar de tener gustos tan distintos? Debe ser por su forma de ser tan dulce y considerada, de hacerla reír y estremecer. Pero todavía no entendía porque le gustaba tanto, y cada vez mas.
En fin, la chica cada vez buscaba mas la compañía del joven, la traía loca, aunque igual no creía que fuera amor, era muy joven para ello. Tenia la costumbre de hablar de más en los chats de la computadora, a ella le encantaba contarle todas las cosas posibles, tanto como noticias mundiales como secretos de las cosas que pasaban entre el grupo de amigos que compartían.
Así es como empieza todo, cuando él se da cuenta de que ella empezaba a desarrollarse. Había tardado mucho ya que sus amigas se habían formado ya hace mucho. Tenían 15 años, y estaban todos confiados de que ninguno había experimentado nada pero todos sabían que estaban ansiosos. La joven era una chica totalmente común, de una estatura baja pero bien proporcionada, pelo y ojos castaños oscuros y tez blanca al igual que él. Él era bastante mas alto con pelo y ojos de un castaño un poco más claros que los de ella.
Sin embargo, había algo en ellos que los hacia especiales. Ella tenía unos ojos enormes que poseían un destello de bondad y amistad que no se podía ocultar, su sonrisa era de unos labios carnosos que daba gusto ver. Él también tenía ese brillo especial en los ojos que se mostraban honestos y tiernos, su pelo era lacio y brilloso, era tan hermoso que daba ganas de tocarlo y peinarlo todo el día.
Como ya dije antes, él la empezó a notar, y en cada reunión sus ojos se unían por milésimas de segundos que parecían eternidades. Se deseaban, pero no se atrevían a decírselo. Las miradas cada vez fueron mas seguidas y mas duraderas, con mas cariño y con mas deseo.
Ella sentía algo más intenso cada día por el adolescente, y no se lo podía contar a nadie, acontecimientos anteriores se lo impidieron. Por eso, ella lo mantenía en secreto, un secreto solo para ella que era acompañada por secesiones de consolación solitaria.
Ella lo practicaba desde hace mucho, y recién ahora podía disfrutar de su cuerpo con fantasías relacionadas con su amado.
El verano llegó y nos dió la bienvenida con los esperados 3 meses de vacaciones donde casi todos los chicos se van a la playa a descansar y divertirse. Sin embargo, los dos enamorados no esperaban que sus vacaciones fueran divertidas, ya que sus padres los habían llevado a una costa al que los adolescentes no solían concurrir. Afortunadamente todo cambió cuando se dieron cuenta de que por cosas del destino, se encontraron en la misma playa y en el mismo balneario.
- Hola Lu!
- Hola Mati!! Como andas?? No sabia que venias a esta playa!
- Sisí, que bueno que estas acá, sino me iba a morir de aburrimiento. Querés ir al mar?
- Sisí vamos, esperame que me cambio.
Ella tranquilamente comenzó a desvestirse, ya tenia el bikini bajo la ropa así que lo único que le hacia falta era sacarse el short y la remera. Casi sensualmente se quitó las pequeñas prendas dejando al descubierto su ya bien formadito cuerpo que brillaba con la luz del sol.
Se quedó estupefacto, era la primera vez que la veía en bikini ya desarrollada. La recorrió con la mirada admirando sus preciosas tetas bien redondas y paradas que ocupaban exactamente la palma de su mano, sus piernas y su monte de venus atrapado por el sutil bikini que traía puesto. Su culo era lo mas favorable de todo su cuerpo, era bien redondito y bien parado, parecía como si hiciera gimnasia todos los días (que por cierto no la hacia).
Ella tampoco se quedo atrás, mientras se cambiaba lo miraba de reojo, disfrutando del natural movimiento de su pecho al respirar y esa suave y tersa piel como la arena.
Ambos tenían las voces temblorosas, y para disimular su excitación, se dedicaron a hablar de cosas estúpidas y sin importancia mientras se dirigían al mar. Tardaron un poco en meterse totalmente porque el agua estaba muy fría. Él se quedo parado un paso delante de ella quejándose de la temperatura del agua, y para agregarle un poco mas de diversión, como un juego de niños ella aprovecha la situación y lo empuja hacia el agua helada.
- jajajajajaja…perdón no me pude resistir jaja
- Te voy a matar! Ya vas a ver!!
Se levanta con una sonrisa divertida y la abraza para tirarla al agua como ella le había hecho. Empezaron a pelear a las carcajadas con total inocencia como en un juego de niños; hasta que ambos se dieron cuenta de lo que pasaba y comenzaron a disfrutar sus leves roces por todo el cuerpo disimuladamente para que el otro no se diera cuenta de lo que pasaban en sus alborotadas mentes de adolescentes.
De repente, dejaron de sentir el frió del agua y continuando con su juego sus cuerpos cada vez se juntaban más, sintieron como sus duros pezones ya chocaban contra su agitado pecho y sus sexos cada vez estaban mas próximos a tocarse. La corriente los había alejado de sus carpas y habían llegado a un espacio donde no yacía nadie alrededor.
Se detuvieron, aun estaban muy juntos; casi abrazados y tomados de las manos con sus dedos entrelazados en forma de pelea. Ya habían dejado de empujar con sus brazos aunque seguían en la misma posición. Las gotas de agua salada ya tibias por su calor corporal caían desde ese hermoso cabello que tenia él en los desnudos hombros de ella causándole un escalofrió que le hizo sentir algo extraño en su vientre, algo duro que la apretaba pero no le molestaba. Al contrario, le encantaba, era algo caliente y palpitante. Un ligero gemido salió por su mujeriega garganta. Levantó su cabeza, totalmente sonrojada de la excitación, para poder contemplar el rostro de su amado que estaba paralizado al darse cuanta de que su miembro erecto chocaba contra el hermoso cuerpecito de aquella persona que adoraba desde hace mucho.
Avergonzados y excitados se miraban los labios esperando que el otro respondiera con el beso que rompería el hielo. Él acerco su cabeza inclinándola muy levemente y ella continuó con el tan ansiado beso. Sin poderlo evitar, ella dejo caer una lagrima de felicidad al sentir como su boca se fundía en la de él en un apasionado y perfecto primer beso, era muchísimo más de lo que alguna vez podría haber imaginado.
Se soltaron de las manos solo para poder acariciarse, se tocaban por todos lados como desesperados, ella tenia una mano sujetándole la nuca como le había recomendado una amiga que ella quería mucho y él la tenía de la citura trayéndola hacia él. Luego de un rato parecía que sus bocas se habían secado y decidieron ir a tomar algo y librarse de toda la sal. Se ducharon, se secaron y después fueron a los medanos para alejarse de tantos ojos curiosos.
Se sentaron en la tibia arena de un médano para confesarse lo tanto que se gustaban. ella empezó a acariciarle el vientre con mucha suavidad y naturalidad, y él la miraba fijo a los ojos. no hacían falta las palabras, se decían todo con la mirada, como pasa con los enamorados. Ninguno soportaba la excitación, pero no se lo decían porque eran dos jóvenes que eran conocidos por su total timidez.
Pasaron todo el día juntos pero no declararon ningún tipo de noviazgo, ninguno creía en esas cosas. Pensaban que era mejor mantenerlo en secreto, porque el mal de ojo de la gente siempre trae peleas y/o discusiones. Siempre hay alguien que esta celoso y planea cosas maliciosas. No estaban dispuestos a soportarlo, así que por lo tanto acordaron en no decírselo a nadie, nadie necesitaba saber. Por otro lado, ellos ahora eran mas unidos que nunca, se contaban todo, siempre con el lado humorístico que le daban a todas las cosas.
Pasaron un verano estupendo, como podrán imaginar; pero no pudieron llegar a mas que besos y caricias porque no tenían privacidad ya que sus respectivos padres estaban presentes. Ellos no se apresuraban, aunque su gran oportunidad estuviera a punto de llegar.
De vuelta en la ruidosa ciudad, un gran momento para deprimirse y despedirse de sus lindas vacaciones que seguramente nos parecieron demasiado cortas. Pero para ellos no fue así, todavía tenían vacaciones y lo mejor era que sus padres comenzaban a trabajar de nuevo. Esto significaba que tenían sus casas sólo para ellos y aprovechando esta situación, el grupito de amigos se volvió a juntar en distintas casas para pasar el rato y en cada ocasión ellos siempre estaban al lado o de frente para poder mirarse.
Un día poco común, el grupito se separó porque tenían otros planes que fue perfecto para dar rienda al segundo paso de su secreta relación. Arreglaron para quedarse en la casa de ella. Cuando finalmente llegó a su hogar que estaba completamente vacío en un mediodía estupendo, lo recibió con el tan ansiado beso que hace mucho que deseaban, llegaron a su habitación y se acostaron sobre la cama abrazados.
Él comenzó a besarle el cuello, y por un impulso desconocido, el joven deslizó su mano temblorosa por el vientre de su compañera hasta llegar a sus suculentos pechos que masajeó muy tiernamente por sobre la ropa que le provocó un intenso placer haciendo que su respiración se acelerara. Ella también quiso tocarlo, entonces con mucha habilidad, le quito la remera para poder ver ese joven e inocente pecho para poder sentirlo entre sus dedos y poder besarlo con cariño; llegó a sus tetillas y empezó a lamerlas, que le provocaron un placer que nunca pensó que sus inútiles tetillas le iban a provocar. Su miembro se despertó sin poder evitarlo, ella lo noto y se detuvo.
- te gusto lo que te hice?
- me encanto
- se nota jiji -aclaro señalando con la mirada su implementado bulto
- perdón, no lo pude evitar -dijo sonrojándose
- no pasa nada, me gusta que te pongas así - dijo vacilando-.
Él la miró fijo a los ojos y se rió dulcemente y mordiéndose el labio inferior de felicidad le dijo:
- me gustas tanto
- no tanto como yo, no solo me gustas, sino que te amo con toda mi alma, y estoy dispuesta hacer lo que sea por vos.
- lo que sea? – contesto en tono de broma como hacía todo el tiempo - qué tenés para ofrecerme? – reafirmó con un gesto exagerado y gracioso.
- esto – levantó la mano y la apoyó directamente sobre su paquete, y lo miró a la cara para ver su respuesta.
- No me lo esperaba – dijo sorprendido
- Te gusta?
- Me encanta, pero lo único que estas haciendo es que me excite más.
- Y eso es...... malo? – respondió en tono irónico
- Depende, no me quiero volver a mi casa al palo
- Eso podemos evitarlo, si querés – dijo guiñándole el ojo
- Seguro – no podía estar mas excitado.
Nunca la había visto así, a pesar de toda la confianza que tenían, nunca habían comentado de sus deseos sexuales.
Se quedaron en silencio esperando que el otro tomara la iniciativa. Fue en ese momento que él se decidió y se bajo la bragueta, que hizo que un escalofrió recorriera ambos cuerpos al escuchar el débil crujido del cierre abriéndose. Se desabrochó el botón y dejó caer sus pantalones. Se sacó el bóxer dejando todas las penas atrás y arrojándolos al suelo junto con sus pantalones, medias y zapatillas. Saltó su miembro totalmente excitado justo frente a los inmensos ojos de la chica que se quedo observando en admiración. Estaban muy nerviosos y calientes.
Él estaba completamente desnudo y ella con las ropas desarmadas. El joven se levantó ligeramente para poder observar como su amada admiraba su herramienta. De repente, vió como una de las manos de la chica se deslizaba lentamente por sus piernas para llegar a su ya mojada rajita. Al presenciar esto, no aguantó más y se abalanzó sobre su enamorada para quitarle toda la ropa con desesperación.
Quedaron los dos desnudos completamente agitados y sin saber bien qué hacer, se dejaron llevar acariciándose por todos lados y besándose intensamente explorando hasta lo más intimo de sus bocas, se mordían los labios con devoción y se saborearon sus delicados cuellos en la tradicional posición donde el chico se encuentra sobre ella.
El joven fue bajando recorriendo cada centímetro de su piel hasta llegar a sus hermosos pechos que gritaban para que los besaran. Sus pezones eran rozados y delicadísimos. Dedicó bastante tiempo succionándolos y recorriéndolos con la lengua haciéndola gemir tiernamente. Siguió bajando por su cuerpo acariciando y probando cada centímetro deteniéndose solo por un instante en su tan perfecto ombligo. Finalmente llegó a su hambrienta entrepierna, y le beso su monte de venus como preparándola. Su posición era incomoda, entonces se bajo hacia el suelo contra el borde de la cama y la trajo hacia sí para empezar su delicado trabajo.
Ella ya se estremecía al sentir su aliento sobre su todavía virgen vulva. Sintió por el calor de su respiración que se acercaba cada vez mas hasta que dio su primer lengüetazo. AAAAHHH!!... La tomó de los muslos para poder afirmarse mas a su rosada conchita. Sentía como le exploraba toda la zona con la lengua y los labios y como a veces usaba los dientes para tomar su hinchado clítoris para después succionarlo, tuvo unos orgasmos increíbles.
Él por su parte le fascinaba hacer eso, disfrutaba mucho saboreando sus jugos, disfrutaba plenamente escuchar sus gemidos que cada vez eran mas descontrolados y sentir como él era el que causaba tanto placer y hacía que su cuerpo se moviera para todos lados agitadamente. Podría haber estado proporcionándole placer todo el día pero ella sintió que era su turno de complacerlo.
Lo quitó dulcemente con las manos y le hizo un gesto de agradecimiento infinito que él captó con solo una mirada. Ella lo guió hasta la posición mas cómoda (él acostado y ella arrodillada con las piernas abiertas sobre sus muslos para poder tener su mirada justo enfrente) para poder practicarle el sexo oral. Él se acostó con varias almohadas para poder presenciar lo que le iba a hacer. La niña tomo nerviosamente el gran instrumento con total curiosidad y ojos inocentes que hacían volverlo loco solo de mirarla.
Comenzó a subir y bajar lentamente sintiendo su suave, caliente y palpitante piel deslizarse por su mano, giró un poco la cabeza para verlo y lo encontró totalmente extasiado por lo que estaba viendo, su respiración ya eran suspiros, suspiros que murmuraban cosas que no se entendían ni tenían sentido. A medida que aceleraba sus movimiento notó que había salido el liquido lubricador, se detuvo para analizarlo exaltando al joven que anteriormente tenia los ojos cerrados. Con su dedo índice tomó un poco de ese liquido y lo probó, tenía un sabor completamente extraño, no se parecía a nada que alguna vez haya probado, pero no le desagradaba.
Después de esto decidió que ya era hora de usar su ardiente boca para hacerlo gozar como él le había hecho. Guió su herramienta hacia su boca y le besó dulcemente el glande y continuó besándole el tronco solo para excitarlo aún mas. Se la metió en la boca sin poder engullirla completamente, entonces cubrió con sus manos la parte que le restaba.
Él gemía con cada subida y bajada. Le bastaba solo con escucharlo gemir, no importaba si le gustara o no lo que estaba haciendo. Lo que ella quería era proporcionarle todo el placer que pudiera. Siguió con su labor, que en realidad le gustaba, era una sensación muy agradable en la boca ya que era suave como la seda , cálido como la luz del sol y delicioso como un helado.
El gemía y gemía como loco y sin poder resistirse la agarró de la cabeza y la guió en sus movimientos haciéndola tragar todo lo que le era posible. Sentía como la adolescente jugaba con su lengua sobre su glande mientras subía y bajaba deslizando solo sus labios para no lastimarlo con los dientes. Ya estaba por correrse, entonces el hizo un ademán sacarla pero ella siguió y al notar por sus movimientos que le estaba por venir, aceleró sus movimientos provocándole uno de los orgasmos mas placenteros de su vida y obligándola a tragar gran parte de su hirviente semen que inmediatamente rechazó pero que se fue acostumbrando a su sabor con el tiempo. Ella seguía en su posición arrodillada sacando la cola para afuera y con las piernas separadas rodeando las de él, el resto del semen quedo chorreando por su boca y los siguientes chorros de fueron esparcidos por su cuello y sus pechos, haciendo que la imagen fuera para él la mas erótica que haya vivido. Y mas aún cuando ella tomo los restos que tenía por su cuerpo y se los metió directamente en la boca.
Cuando terminó, notó que la estaba observando y complacida se acostó sobre él con una sonrisa de satisfacción y algo pícara cuando él le hizo saber que lo había disfrutado mucho.
- lo hice bien?- pregunto tímidamente la joven
- mas que bien, cuándo aprendiste?
- Recién – sonrió - vos también lo hiciste bárbaro, me gusto muchísimo, nunca pensé que me iba a poder sentir así. Seguro que encantaste a todas a las chicas a las que se lo hiciste.
- Que chicas? Vos sos la única.
- En serio???- respondió sorprendida - siempre había soñado compartir la primera experiencia para ambos.
- Si lu!!, y me encanta que la primera hayas sido vos, te amo mucho
- Yo también, desde hace mucho mucho tiempo
- Yo también, porqué será que nunca nos animamos a decírnoslo?
- No sé, pero mientras tanto yo me masturbaba todos los días pensando en vos – confesó sonrojándose un poquito.
- Yo también..., varias veces por la madrugada cuando no me podía dormir. – se rió tímidamente – y también siempre quise perder mi virginidad con alguien que también fuera su primera vez.
Ella lo besó apasionadamente al oír eso, dejando en claro que ella pensaba igual. Ya habían logrado la confianza absoluta, sus confesiones hicieron que se calentaran, ya estaban listos para perder su virginidad juntos. Empezaron a tocarse nuevamente y a moverse recorriendo sus cuerpos hasta que finalmente él quedo sobre ella, su miembro rozaba contra su rajita y al darse cuenta empezaron a moverse para sentir mejor sus sexos. Él ya estaba con una erección incontenible, se detuvo y le dijo:
- querés hacerlo?
- Es lo que mas quiero en el mundo
- No tengo preservativo
- No te preocupes
Ambos estaban muy nerviosos y sus respiraciones se aceleraron de nuevo. Se acomodaron ligeramente para empezar. Ella ya sentía el glande chocando contra su cuevita, estaba muy caliente y ya había empezado a gemir muy suavemente por la excitación y el nerviosismo.
Él bajo las manos para apoyarse sobre sus codos y brazos para poder llegar mejor a su boca, la miró fijamente a los ojos que brillaban como nunca y comenzó a apretar contra su pequeña vulva. MMMHHG!.. estaba muy difícil entrar pero con un poco más de fuerza logró entrar la cabeza y se detuvo ahí al ver que ella tenia un suave expresión de dolor. Siguió lentamente entrando en su hirviente agujerito hasta llegar a su delgado himen. Apretó con mas fuerza y finalmente lo rompió.
- AAAAAHHGG!!- gritó de dolor, unas pequeñas gotas de sangre cayeron en la blanca sábana.
- estas bien? querés que la saque? – pregunto algo asustado
- no, no la saques, seguí, no importa cuanto me queje.
Siguió avanzando hasta que la metió completamente dejándola ahí por unos momentos para que se acostumbrara a la sensación. Ella le acariciaba la espalda con mucho cariño, mientras sentía como sus cuerpos estaban unidos. Él prosiguió con su acto, muy suavemente la saco de a poquito para volver a meterla. Sus gemidos de dolor de a poquito se fueron transformando en grititos de placer, y cada vez mas fuertes a medida que aceleraban. Aaaahh aaaahh aaaahhgg!! Gemían los dos al mismo tiempo, ella empezó a elevar las caderas en cada embestida haciendo que el placer fuera aún mas intenso.
Sin preocupaciones, se olvidaron de todo su alrededor, se sus problemas familiares, de sus responsabilidades de estudio, se olvidaron completamente de todo lo malo que podría pasarles y se dejaron llevar por ese maravilloso sueño que estaban viviendo juntos como dos enamorados. Ya eran fuertes gritos de placer y no les importaba que alguien los oyera, eran completamente felices en ese momento y deseaban que nunca se terminara.
Estaban por correrse, sus embestidas iban cada vez mas rápido, su miembro casi salía por completo de su ya no mas virgen cuevita hasta el fondo de sus entrañas.
- me vengoo!!!me vengooo!!!!!
- Yo también!!! Aaaahhhhgg!!!!!!!venite conmigo!!
- Aaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhggg!!!!
Se fundieron en un espectacular y largo orgasmo, su semen salió disparado dentro de su deliciosa vagina sintiendo que le quemaba por dentro. Quedaron exhaustos, él se tumbo a su lado, ella se dió vuelta dándole la espalda para que la abrazara desde atrás y así se quedaron profundamente dormidos. Se despertaron luego de media hora y sonrieron al verse, tenían toda una tarde por delante.
Era realmente amor? Existe el amor de adolescentes? Yo creo que en algunos casos sí.
Bueno, espero que les haya gustado mi relato. Sepan disculpar si ven algún error o si no es muy bueno, ya que es el primero que escribo.
les voy a agradecer cualquier comentario sea bueno o malo.
Gracias por leerme =)
Besos y suerte a todos.